Materiales ecológicos, la base de una construcción sostenible

La preocupación mundial ante los efectos causados por el cambio climático y las amenazas que este conlleva a las generaciones futuras y al ecosistema de nuestro planeta han generado que durante los últimos años los diferentes sectores de la sociedad se involucren en medidas y estrategias para cuidar el medio ambiente.

Esta problemática ha puesto especial atención en las industrias que más contribuyen al deterioro del medio ambiente, siendo la construcción una de las más contaminantes del mundo, pues este sector es responsable del 40% de las emisiones contaminantes a nivel mundial y cerca de la mitad de todos los recursos no renovables que se consumen al año se utilizan en esta industria, informó la organización World Watch Institute.

Además, esta industria es responsable de generar una gran cantidad de residuos, pues se calcula que este sector utiliza alrededor de 400 millones de toneladas de materiales al año, de los cuales aproximadamente 100 millones terminan siendo residuos, según indica un estudio del Consejo de Construcción Ecológica del Reino Unido (UKGBC, por sus siglas en inglés).

¿Qué medidas está tomando la industria de la construcción para mitigar su impacto al medio ambiente? Ante los llamados globales a reducir las emisiones de carbono, la extracción excesiva de recursos naturales, la generación de residuos y la deforestación de áreas verdes han surgido varias iniciativas que promueven métodos de construcción sustentables, entre los cuales destaca el uso de materiales ecológicos.

En este artículo nos centraremos en explorar la importancia y las ventajas de adoptar materiales sustentables en proyectos de construcción, destacando opciones innovadoras que promueven el reciclaje y la reducción de extracción de recursos no renovables.

Impacto ambiental de los materiales de construcción tradicionales

Las obras de construcción requieren de una gran cantidad de materiales los cuales son fabricados utilizando recursos que en gran parte son extraídos de la naturaleza o que durante su proceso de fabricación provocan emisiones de CO2.

La extracción de dichos recursos puede causar efectos devastadores en los ecosistemas de la Tierra, algunos de los más comunes son la contaminación del agua, pérdida y fragmentación del hábitat, tanto en ambientes terrestres como marinos, deforestación de bosques y la erosión, compactación y contaminación del suelo, así lo señala un informe del UKGBC.

Uno de los materiales más utilizados por la industria de la construcción es el cemento, cuyo proceso de fabricación representa aproximadamente el 8% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de todo el mundo, según la organización Chatham House.

El cemento está compuesto de piedra caliza, arcilla y otros minerales siendo el material principal para la elaboración del hormigón que es pieza fundamental en las estructuras modernas.

La extracción excesiva de piedra caliza y arcilla es una de las principales causas de la destrucción de hábitats específicos, ya que puede causar un deterioro de suelo que hace difícil o imposible su restauración después de los trabajos de minería.

Por otra parte, la alteración del suelo y vegetación durante la extracción de estos minerales puede aumentar el riesgo de erosión y escorrentía, lo que provoca que sedimentos y contaminantes entren en las fuentes de agua de la región explotada.

Otro de los materiales esenciales en las construcciones modernas es el hierro, utilizado para la producción de acero, siendo uno de los metales más extraídos en todo el mundo.

Los trabajos de minería a cielo abierto para extraer hierro producen impactos asociados con la eliminación de la vegetación de la zona, daños a la capa superior del suelo, uso excesivo de agua dulce y contaminación tanto de suelo como del agua potable debido a los desechos dañinos que produce esta actividad.

De igual manera, el aluminio es fabricado con otro mineral conocido como bauxita, también extraído por medio de la minería a cielo abierto, para lo cual es necesaria la eliminación de toda la vegetación y la capa superior del suelo.

Debido a que las minas se encuentran en ubicaciones remotas es necesario crear toda una infraestructura para transportar el material extraído y proporcionar servicios de electricidad y agua a las minas causando una mayor interferencia humana en zonas naturales.

Materiales como la grava y arena ampliamente utilizados en las construcciones para la elaboración del hormigón o concreto, se extraen en gran parte, mediante dragado marino, dragado de ríos o trituración de materiales reutilizables.

La extracción de grava y arena de los lechos de los ríos y los fondos marinos puede destruir los ecosistemas existentes degradando la calidad del agua y alterando la biodiversidad de la zona.

Materiales ecológicos, el futuro de la construcción sustentable

El uso de materiales convencionales en la construcción no solo produce contaminación durante su extracción sino también durante su proceso de fabricación, tan solo en 2016, la producción mundial de cemento generó alrededor de 2,200 millones de toneladas de CO2, equivalente al 8% del total mundial, según la organización sin fines de lucro Chatham House.

“Pero, ¿Qué pasaría si pudiéramos cambiar esta realidad usando materiales reciclados o sostenibles en las nuevas construcciones?”

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A continuación, te mencionamos algunos materiales innovadores que están cambiando la forma de construir para adaptarse a las necesidades ambientales actuales:

Acero reciclado

El acero es uno de los materiales más duraderos por lo que se facilita su recuperación y reciclaje reduciendo la necesidad de extraer minerales nuevos.

Omitir el proceso de producción inicial de este material reduce el gasto de energía y la huella de carbono lo cual contribuye a minimizar el impacto ambiental.

El acero reutilizado mantiene las mismas propiedades que el acero nuevo, lo que lo hace ideal para estructuras fuertes y duraderas además de que es uno de los pocos materiales que puede ser reciclado prácticamente de manera infinita.

Hormigón prefabricado o de baja emisión de carbono

Este material está diseñado para ofrecer la misma durabilidad y resistencia que el hormigón convencional, pero produce una menor cantidad en emisión de carbono durante su producción.

El hormigón de baja emisión es una alternativa que minimiza el impacto ambiental debido a un proceso de fabricación más optimizado.

Por otra parte, una de las nuevas tendencias de la construcción como lo es el hormigón o muros prefabricados son otra alternativa que disminuye la huella de carbono de una construcción debido a que es fabricado fuera de sitio asegurando medidas exactas, reduciendo la cantidad de residuos y energía necesaria para su producción.

Bambú

El bambú es uno de los materiales más populares en zonas tropicales debido a su flexibilidad y resistencia en comparación con otras maderas duras como el roble o caoba.

Es un material que abunda en la naturaleza y destaca por su rápido crecimiento, siendo un recurso renovable con una gran capacidad para absorber el CO2 y producir 35% más de oxígeno que otras plantas y árboles.

En la construcción, el bambú se puede utilizar en andamios, puentes y casas, además funciona como sustituto de las vigas de refuerzo o paneles de madera.

Hempcrete

Se trata de una mezcla de fibras de cáñamo con cal hidráulica que adquiere una forma y resistencia similares al concreto, pero con un peso más ligero, se utiliza para la fabricación de ladrillos con propiedades acústicas y térmicas.

El hempcrete es considerado un material ecológico debido a que durante su producción se puede llegar a destruir más carbono del que se genera.

Madera reciclada

La madera reciclada no solo evita la deforestación, sino que también ayuda a reducir la cantidad de residuos siendo un material de poco impacto ambiental en su producción.

La madera reciclada proviene de estructuras antiguas, muebles o restos de madera. Este material puede ser tratado y procesado para cumplir con los estándares modernos, ofreciendo un aspecto rústico y siendo reutilizado tanto como sea posible.

Corcho

El corcho es un material aislante que proviene de la corteza del alcornoque, un árbol que no es talado durante su extracción, este material es un recurso ampliamente reciclable y renovable.

Su uso en la construcción es en forma de paneles que mejoran la eficiencia energética y funcionan como aislante térmico o acústico.

La adopción de materiales ecológicos en la construcción no solo es una respuesta necesaria ante los desafíos ambientales que enfrentamos, sino que también representa una oportunidad para innovar y desarrollar prácticas más sostenibles.

Empresas constructoras de alta calidad como Global Engineering Group (GEG) están liderando el camino hacia un futuro más verde, implementando prácticas sustentables y certificaciones LEED en sus naves industriales.

La transición hacia una construcción más sostenible no solo beneficia al medio ambiente, también establece nuevos estándares de eficiencia y responsabilidad en la industria.

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