La inmensidad de la arquitectura

Uno de los puntos de interés de la arquitectura en la era moderna, ha sido el desapego humano de las nuevas tendencias, lo cual ha dado libertad para crear edificaciones con diversas formas abstractas o de enormes dimensiones.

Debido a lo anterior y añadiendo el actual estilo de vida, el cual se rige bajo procesos y sistemas los cuales aceleran los pasos de construcción, y sobre todo la utilización de la tecnología que ayuda a esta cuestión, se ha venido desarrollando a lo que llamamos inmensidad en la arquitectura.

En la actualidad podemos ver edificios que hacen a los humanos parecer “hormiguitas”, construcciones que cumplen con diferentes funcionalidades, puede ser desde un museo, un centro comercial o una edificación para producción industrial.

Estos espacios pueden llegar a ser de formas abstractas, o de dimensiones inimaginables, pero siempre basando su proceso proyectual en:

  • Paisaje-entorno
  • Contexto
  • Requerimientos funcionales
  • Movimiento
  • Equilibrio
  • Escala

Pese al desapego humano que se tiene muchas veces en este tipo de construcciones, los arquitectos que los desarrollan cimientan sus ideas arquitectónicas en los 5 sentidos, ya que es lo que identificará las distintas cualidades del espacio a percibir, así mismo tiene que ver con la relación corpórea del ser humano que experimenta ese espacio y las condiciones culturales, sociales y psicológicas que le rodean.

A través de esas relaciones los edificios nos transmiten significados o delatan sus funcionalidades, un ejemplo podría ser una nave industrial, ya que está construida en grandes dimensiones por su funcionalidad, que son las producciones en serie y a grandes cantidades que por lo regular son distribuidas.

Los sentidos que se utilizan en las grandes edificaciones son los siguientes y tienen gran relación con la arquitectura, conócelos:

VISTA

Este sentido en el cual están involucrados los ojos y el cerebro, es el principal en la arquitectura de construcciones grandes y de diversas formas, ya que es este el que dotará al proyecto de profundidad. Por lo tanto, nuestra experiencia del espacio, es una elaboración de nuestra mente con base a ciertas características que encontramos en las imágenes retinianas.

OÍDO

El sonido mide el espacio y hace que su escala sea comprensible. Capta el espacio que estamos percibiendo. Al contrario de la focalizada vista. El oído es omnireceptor. Los ecos del sonido varían conforme se efectúa el movimiento, reproducen la armonía que se desea transmitir.

TACTO

Arquitectos del movimiento moderno han tratado de no perder esa parte de humanidad que otorga a sus obras la buena composición de materiales y texturas. El gusto por los detalles, su calidez, rugosidad y dureza son cualidades físicas que acercan la arquitectura al mundo que vivimos.

OLFATO

Además de reflejar luz y de producir vibraciones al chocar unos con otros, los objetos pueden desprender particular químicas aromáticas, las cuales constituyen las fuentes de información que llegan por el aire a nuestra cavidad nasal, y gracias a las cuales podemos adquirir una experiencia de olores en un espacio, el cual se puede quedar en nuestras memorias.

GUSTO

Este es un sentido poco reconocido en la arquitectura, pero es también vinculado con el tacto. La experiencia gustativa recoge temperatura, textura, dureza y flexibilidad, además de olores y el inevitable sabor.

Finalmente, la experiencia arquitectónica de los inmensos edificios que se encuentran en diferentes partes del mundo nos brindan experiencias según sus funciones y entornos, en GEG estamos seguros que nuestro trabajo con las naves industriales tiene una gran presencia para el sector industrial, brindando grandes espacios personalizados para cada uno de nuestros clientes.

Escrito por: Lic. Karla Torres | Community Manager de Global Engineering Group.

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